Ensenando Gratitud y Estableciendo Limites con los Ninos
Noviembre 2024 | Volumen 28

"No, Gracias"
Autora: Lindsey Bernhardt
El otro día estaba en el supermercado, detrás de una mamá que empujaba el carrito con sus dos pequeños. Por turnos, los niños tomaban cosas de los estantes e intentaban colocarlas en el carrito. Inmediatamente, la madre sacaba el artículo de la mano de su hijo y, mientras lo devolvía al estante, decía: “¡No, gracias!”.
No estoy segura de cuándo comenzó a usarse esta frase, pero me sorprende cuántas veces aún escucho a padres, maestros, abuelos y tutores decirla. Esta popular y educada frase parece ser una forma más amable de pedirle a un niño que no haga algo. En lugar de simplemente decir “No”, los adultos han añadido el “gracias” como un esfuerzo por disciplinar de una manera más amable. Aunque aplaudo la bondad, temo que esta frase haya reemplazado lo que considero la parte más importante de instruir a un niño sobre cuándo puede y no puede hacer algo: la acción.
Como madre, ha habido ocasiones en las que me he sorprendido usando esta frase u otra común: “porque lo digo yo”. Aunque a veces son efectivas, ninguna de estas expresiones realmente ayuda a explicar la instrucción al niño ni el motivo detrás de ella. Como tutores, nuestro rol es educar a nuestros hijos en habilidades para la vida y ayudarles a entender las reglas y expectativas. Sin embargo, cuando nos sentimos frustrados o simplemente no queremos entrar en un conflicto, simplificamos nuestras demandas usando frases como estas.
En su lugar, le sugiero expresar la regla y lo que le gustaría ver de su hijo. Por ejemplo, para la madre en el supermercado, podría sugerir que diga: “Por favor, no toques eso. Ese artículo no está en nuestra lista y me gustaría que lo regresaras a su lugar”. De esta manera, puede ser explícita con el comportamiento que desea detener e incluir el comportamiento que prefiere. Simplemente decir “No, gracias” no ofrece un comportamiento alternativo al que pedimos que detengan.
Cultivando Gratidud:
Consejos Prácticos para Padres y Tutores para Fomentar Gratitud
Autora: Rachael Sine
Una tradición familiar que atesoro es que cada año en el Día de Acción de Gracias, mi familia se sentaba a la mesa y cada uno decía algo por lo que estaba agradecido ese año. Compartir de esta manera nos permitía reconocer las cosas buenas de la vida, grandes y pequeñas. Practicar la gratitud tiene muchos beneficios, especialmente para los niños. Las investigaciones muestran que la gratitud impacta positivamente el bienestar emocional, reduce el estrés, fortalece los lazos sociales y la empatía, y crea hábitos positivos a largo plazo, entre muchos otros beneficios. Compartir aquello por lo que está agradecido en el Día de Acción de Gracias es solo una de las formas de mostrar gratitud. Hay muchas maneras simples de incorporar la gratitud en la vida diaria de su familia. Estas prácticas pueden fortalecer los lazos familiares, fomentar una perspectiva positiva y desarrollar resiliencia, empatía y una mayor satisfacción con la vida. Aquí algunos consejos:
- Ayude a los niños a expresar y reconocer gratitud. Anímelos a compartir momentos específicos que disfrutaron cada día. Esto puede ser: “Me encantó jugar en el parque contigo hoy” o “Gracias por ayudarme con mi tarea”. También puede modelar gratitud expresando aprecio por las pequeñas cosas que hacen, como decir: “Estoy agradecida de que guardaste tus juguetes; ¡hace que la habitación se vea tan ordenada!”.
- Cree rituales de gratitud con sus hijos. Puede ser tan simple como compartir una cosa por la que estén agradecidos durante la cena o antes de dormir. También podrían empezar un "frasco de gratitud" familiar, donde todos añadan notas sobre algo que apreciaron durante la semana, y leerlas juntos los domingos para celebrar esos momentos.
- Practique gratitud compasiva en momentos difíciles. Esto puede ayudar a los niños a encontrar algo positivo incluso en días complicados. Por ejemplo: “Hoy fue un día difícil, pero estoy muy orgullosa de cómo seguiste intentándolo”. También podría reconocer pequeños aspectos positivos diciendo: “Aunque el juego fue difícil, estoy agradecida de que tuvimos tiempo para jugar juntos”.
- Modele la gratitud para sus hijos. Los niños aprenden observando a sus padres o tutores. Mostrar gratitud en situaciones cotidianas ayuda a que se convierta en una parte normal de la vida de los niños. Esto puede incluir ser intencional al agradecer al cajero del supermercado o dedicar unos minutos cada mañana a reflexionar sobre las cosas por las que está agradecido. Modelar estas acciones y comportamientos ayudará a sus hijos a hacer lo mismo.
Por último, si está pasando por un momento difícil y le resulta complicado encontrar cosas por las que estar agradecido, está bien también. Es natural no sentirse agradecido todo el tiempo, y los niños se benefician al aprender que todas las emociones son válidas, incluso las difíciles. Reconocer momentos en los que la gratitud parece difícil les enseña que no tienen que forzar la positividad y que está bien sentarse con sentimientos desafiantes antes de encontrar algo que apreciar más adelante.
Sea como sea que su familia elija mostrar gratitud, incorporar estas prácticas con sus hijos les ayuda a construir hábitos positivos que pueden durar toda la vida.
Un recordatorio amistoso de que InMind Services ofrece coaching familiar para apoyar a padres y tutores con soluciones basadas en el cerebro para las necesidades de su familia o de sus hijos. Para más información, contacte a Rachael en [email protected].
Fuentes:
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Counting blessings versus burdens: An experimental investigation of gratitude and subjective well-being in daily life. Journal of Personality and Social Psychology. Emmons, R. A., & McCullough, M. E. (2003) Source
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Being grateful is beyond good manners: Gratitude and motivation to contribute to society among early adolescents. Motivation and Emotion: Froh, J. J., Bono, G., & Emmons, R. A. (2010) Source
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Expressing gratitude via instant communication technology: Can gratitude practice through text message improve well-being? The Journal of Positive Psychology. Renshaw, T. L., & Hindman, M. J. (2017) Source
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